Desventajas de encontrar tu primer empleo con 30 años

 

Encontrar el primer trabajo a los 30 años o incluso después es algo que parecía impensable hace no demasiado tiempo. Pero, por desgracia, no sólo ha dejado de ser algo impensable sino que se ha convertido en algo que ocurre más veces de las que pensamos y de lo que sería deseable.

Si has encontrado el primer trabajo a los 30 años o más o si aún no lo has encontrado y estás en situación de desempleo, lo primero que debes tener en cuenta es que, si no has encontrado trabajo antes, como deseabas, la culpa no es tuya. En realidad, esta idea es válida para todas las personas que os encontráis en este momento sin trabajo o que habéis estado en situación de desempleo con independencia de la edad que tengáis. Desde Oficina Empleo, además de informaros de las ofertas de trabajo existentes y de ayudaros en vuestra búsqueda de empleo con los consejos de nuestro blog, os animamos a seguir intentándolo y a no tener ningún sentimiento de culpa.

primer trabajo a los 30 años

Imagen de varios candidatos esperando para una entrevista de trabajo (iStock)

Además de la difícil situación del mercado laboral que venimos arrastrando desde hace mucho tiempo, hay otros factores que explican por qué hay muchos jóvenes que no encuentran su primer empleo hasta pasados los 30 años. La falta de oportunidades laborales para los jóvenes es la principal causa y una de las líneas en materia de empleo en las que más se debería mejorar en España.

Otra posible causa en algunos casos para no trabajar hasta los 30 es la importancia de tener la mejor formación posible, especialmente en determinados ámbitos. Muchas veces tener un grado universitario no sirve para encontrar trabajo y los jóvenes realizan diferentes masters y programas de posgrado para mejorar su empleabilidad.

En cualquier caso, aunque no tenga que ser algo necesariamente perjudicial para el futuro profesional, encontrar el primer empleo con 30 años o más tiene desventajas como estas…

 

1. Te preguntarán la razón en las entrevistas de trabajo

Un reclutador de personal o un empresario con el que tengamos una entrevista de trabajo verá en nuestro currículum que hemos empezado a trabajar más tarde de lo habitual y nos preguntará por ello. Aunque siempre podremos utilizar el recurso de no poner en el currículum los años en los que hemos trabajado y sí la experiencia y la formación que tenemos.

 

2. Menos tiempo cotizado

Aunque lo más importante sea haber encontrado un empleo, por mucho que haya sido tarde, tendremos la desventaja de no haber cotizado con anterioridad.

 

3. Mayor dificultad para emanciparte

Difícilmente podremos emanciparnos si no hemos trabajado antes de los 30. Aunque, en este caso -menos que en otros-, nadie debería decir que es porque vivimos mejor en casa de nuestros padres…

 

4. Te costará más hacer lo que te pidan

No es lo mismo empezar desde abajo en una empresa con 22 años que hacerlo con más de 30, cuando probablemente nos cueste más tener que hacer tareas propias de alguien que está en prácticas. De todas formas, la actitud es algo que debemos cuidar siempre, tengamos 20, 30 ó 50 años.

 

5. Puedes sentirte desubicado

No tienes por qué sentirte raro por nada y menos aún por empezar a trabajar con más de 30 años. Otra cosa es que los demás te hagan sentir así porque tus jefes sean más jóvenes o porque tus compañeros tengan más experiencia que tú y te sientas algo desubicado. En cualquier caso, nada de eso debe afectarte… ¡Lo importante es que tengas trabajo y no la edad con que lo hayas conseguido!

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