6 gastos tontos que tendrás esta navidad y podrías evitar

Llega la Navidad y con ella la fiebre consumista. Decenas (¡cientos!) de euros se van de nuestros bolsillos en estas fechas pero, ¿nos hemos planteado la posibilidad de que no sea así? Para ayudarte en este trance, te dejamos algunas opciones.

Familia cenando en Navidad. Halfpoint (iStock)

Familia cenando en Navidad (iStock)

1. ¿Aguinaldos?

Lo primero que debemos preguntarnos es si se mantiene la tradición de dar el aguinaldo en Navidad, sea a quien sea. Si es así, va siendo hora de atajar esa pequeña herida que, aunque cicatriza pronto, supura en forma de euros insustanciales. Lo mejor es ahorrar ese dinero, mucho o poco.

2. Lotería.

Seamos prácticos y fiémonos de las matemáticas. ¿Qué posibilidades hay de que te toque la Lotería de Navidad? Pues más bien pocas si consideras el total de números que hay en el bombo así que te recomendamos que si acaso juegues el décimo de tu trabajo (creemos que es donde más rabia daría que tocara y tú no llevaras) y ya está. Te ibas a ahorrar bastante dinero.

3. Amigos invisibles varios.

El juego del amigo invisible es otro clásico de la Navidad del que puedes prescindir. Seguro que puedes sobrevivir a 2018 sin ese regalo que te van a hacer que, posiblemente, acabaría en un armario sin llegar incluso a estrenarse. Lo mejor es quedarse sin el regalo y con 25 euros en tu bolsillo.

4. La cesta de la compra.

Hay quien tiende a tirar la casa por la ventana en Navidad a la hora de hacer la compra. A ver, a todos nos gustan los productos de buena calidad, pero podemos poner coto al derroche. No se trata de cenar una tortilla francesa en Nochebuena pero tampoco de comprar un jamón de bellota de cientos de euros el kilo. Hay términos medios y sobre todo hay que saber dónde comprar y en qué cantidades. Si sabes de otros años que por ejemplo hay un tipo de turrón que nadie come, no vuelvas a comprarlo sabiendo que su destino será el cubo de la basura.

5. Cenas de empresa, amigos, etc.

En Navidad se multiplican las quedadas y las cenas como si no existieran los otros 300 días del año. Y los establecimientos inflan los precios. Seguro que hay alguna cena de la que puedes prescindir o, si no, de las copas y de la fiesta de después porque ya sabemos todos que por cada copa que tomamos, nos volvemos más espléndidos con nuestro bolsillo.

6. Complementos.

Estamos de acuerdo en que es muy divertido ir con unos cuernos de reno por la calle, o una peluca de color fucsia, o ir echando espuma de un bote. Vale, pero tampoco te gastes la paga extra de diciembre en customizarte o en adornos para la casa. Se puede comprar con un poco más de control.

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