7 Consejos impresionantes para dar un discurso irresistible

¿Te han encargado en el trabajo un discurso? Bueno, a primera vista puede parecer un ‘marrón’ pero es necesario trabajar para no verlo así sino todo lo contrario: un placer. Para hacer ese tránsito más fácil y llevadero, nosotros te proponemos siete consejos. Tenlos muy en cuenta para triunfar.

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1. Definir tu objetivo

Es muy sencillo, basta con dar una respuesta concisa a la siguiente pregunta: “¿Qué quiero lograr con mi discurso?”. Bueno, a veces no es tan fácil darle respuesta pero es lo primero que tienes que hacer, antes incluso de empezar a escribir, obviamente.  Te simplificará las cosas y te ayudará a definir claramente lo principal: tu objetivo.

2. Elige bien las palabras

Con esto nos referimos básicamente a adecuar tus palabras a tu audiencia. En función de su nivel cultural, de su edad, de su sexo incluso, tendrás que optar por unas palabras antes que por otras. Sería conveniente en este punto contestar a otra pregunta: ¿qué quiere escuchar tu audiencia? También es importante no perder tiempo explicando conceptos con los que ya están familiarizados.

3. Empieza fuerte

Tanto el principio como el final del discurso han de ser fuertes. En el caso del principio, el objetivo es captar desde el minuto cero a la audiencia. Empezar con observaciones o citas importantes inmediatamente establecerá credibilidad.

4. Asimílalo

O lo que es lo mismo, ensáyalo. Cuantas más veces mejor. Cuanto más fuerte sea el vínculo con el discurso, cuanto más lo tengas interiorizado, más te lo creerás y más se lo harás creer a tu audiencia. En este sentido hay varias recomendaciones como ensayar delante de un espejo o con algún amigo o familiar.

5. Ten una actitud positiva y cree en ti mismo

Si llenas tu cabeza con pensamientos negativos, aumentarás tu nerviosismo. Recuerda que cometer un error entra dentro de lo normal; simplemente mantén la calma, recupérate rápidamente y pasa un buen rato. Mantén la fe en ti mismo, incluso si la gente no parece estar respondiendo de la manera que piensas que debería ser.

6. Lenguaje corporal

Siempre puedes adaptar tu lenguaje corporal a las exigencias del discurso, pero generalmente puedes utilizar el lenguaje corporal que te haga lucir más cómodo. Si muestras signos de nerviosismo, como cruzar los brazos, o tocar tus manos delante de tu estómago, tu público detectará tu temor y estará  menos abierto a tu mensaje. “Tienes que fingir que estás pasando un buen rato y estás abierto a que la audiencia pueda pasar un buen rato y se abra a ti”, dice un experto. “Hablar en público con éxito requiere pasión y emoción. Si estás emocionado, tu público también lo estará.”

8. Preparar la conclusión

El final del discurso es para pedirle al oyente que reflexione sobre lo explicado o que haga algo al respecto y tiene dos partes importantes: una solicitud y una motivación, que sería poder contestar a la pregunta de por qué (razón) o para qué (propósito) se lo pido. La idea es que un buen discurso concluya con un cierre poderoso que deje a la audiencia con una pregunta o pensamientos de implicaciones. Repite las ideas claves para que la audiencia las recuerde. Tienes que asegurarte que se van con las ideas que no quieres que olviden. Otorga a tu audiencia una sensación de coronación en lo que has escrito. Una buena opción es regresar al principio del discurso, pero con un espíritu más alto.

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